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For a more Human and Christian ageing, Pour un vieillissement Humain et Chrétien, Para un envejecimiento Humano y Cristiano
Website: http://www.Rcrescendo.net

BIBLIOGRAFIA

Principales textos de Juan Pablo II sobre las personas mayores,
o dirigidos a ellas mismas

1. A los mayores
- 19/11/1980 en Munich (Allemagne): c'est le premier texte de cette importance adressés aux personnes agées
- 04/10/1982 en Roma (Italia): a las Hermanitas de los Pobres y a los residentes de sus casas,
- 07/10/1982 en Roma (Italia): a los peregrinos de Vie Montante, "carisma del atardecer de la vida"
- 08/11/1982 en Valencia (España): "développer une pastorale du 3ème âge"
- 11/09/1983 en Viena (Austria): avec des malades et des personnes handicapées
- 30/11/1986 en Perth (Australia)
- 25/03/1987 en Le Bourget (Francia): pour les 25 ans de "Vie montante"
- 01/10/1999: Carta a los mayores
- 17/09/2000 en Roma (Italia): Homilia con ocasión del Jubileo de la tercera edad

2. A grupos más amplios de la Iglesia (Conferencias episcopales, agentes pastorales, etc...)
- 22/11/1981: Exhortación apostólica "Familiaris consortio" (varios pasajes)
- 30/12/1988: Exhortación apostólica "Christi fideles laïci" nº 48
- 07/09/1994: Audiencia general

3. A conferencias o encuentros no solamente eclesiales
- 05/09/1980: en Castelgandolfo, al Forum de Opera Pia Internacional
- 10/05/1982: Mensaje para la Jornada Mundial de los Medios de Comunicación social
- 26/07/1982: A la Asamblea de la ONU sobre el envejecimiento

4. A Conferencias organizadas por el Consejo Pontificio de la Pastoral de la Salud:
- en 1988, sobre "Longevidad y calidad de vida" (alocución del 11/11/1988)
- en 1998, sobre "La Iglesia y la persona mayor" (alocución del 31/10/1998)




Textos no directamente del Santo Padre

03/03/1995: Declaración Final del Encuentro de Toronto sobre "Los derechos de la persona mayor y la familia", organizado por el Consejo Pontificio para la Familia.

01/10/1998: "Dignidad y misión de la persona mayor en la Iglesia y en el mundo", Consejo Pontificio para los Laicos - Un documento de la mayor importancia.

Textos de Obispos: Por ejemplo,
- en 1999, Mensaje pastoral de la Conferencia Episcopal de USA: "Bendiciones de la edad";
- del Cardenal Godfried Danneels, Arzobispo de Malines-Bruxelles, Mensaje en Navidad 2000 "Quédate con nosotros, porque llega la noche".




Algunos grandes temas de la enseñanza del Magisterio sobre los mayores

I. Una mirada lúcida e informada sobre las realidades del envejecimiento (un "signo de los tiempos")

• Fenómenos demográficos, asuntos de salud y de investigación médida, paso a la jubilación, elección de un lugar para vivir, etc..., desafíos de la sociedad...
Prestar atención a la complejidad de los problemas concernientes al mundo de los mayores, significa para la Iglesia escrutar un "signo de los tiempos" e interpretarlo a la luz del Evangelio. (Conferencia Pastoral de la Salud 31/10/1998).
Fenómeno demográfico de nuestro tiempo, que obliga a los países y a la sociedad internacional a interrogarse sobre la suerte, las necesidades, los derechos, las capacidades específicas de las generaciones de mayores, cuyo número va en aumento. Más alla de las personas, esta reflexión debe exterderse a la misma organización de la sociedad en función de esta capa de la población. (A la ONU, 22/07/1982).
Nuestra época se caracteriza por un aumento de la esperanza de vida, que acompañada de la caida de la natalidad, ha llevado a un envejecimiento notable de la población mundial.
Por primera vez en la historia del hombre, la sociedad se encuentra ante un cambio profundo de la estructura de la población... Se trata de rediseñar el proyecto de sociedad y de rediscutir su estructura económica, tanto como la visión del ciclo de la vida y de las interacciones entre generaciones. Es un
verdadero desafío que se plantea a la sociedad... (Conferencia Pastoral de la Salud 31/10/1998).

• El "mundo de las personas mayores", un mundo muy diversificado:
Los jóvenes jubilados... son el eje entre las generaciones y pueden contribuir a hacer que las relaciones, a veces difíciles entre ellas, sean más armoniosas.
Los más mayores... Esta etapa es a menudo más larga que en el pasado, gracias a los progresos de la medicina. La sociedad se esfuerza en general de ayudar a estas personas en el plano económico y les hace residencias de ancianos. Pero no por ello dejan de tener otros sufrimientos. Necesitan mucho cariño, seguridad, esperanza en el sentido de la vida y consideración por lo que ellos pueden aportar a la sociedad con su testimonio... (A Vie Montante, 25/03/1987).

• Las diversidades culturales en el mundo en relación con el envejecimiento:
Existen culturas que manifiestan una singular veneración y un gran amor por las personas mayores: lejos de ser desterrada de la familia o soportado como un peso inutil, la persona mayor queda inserta en la vida familiar, sigue teniendo un papel activo y responsable - teniendo siempre que respetar la autonomia de la nueva familia - y sobre todo ejerce la preciosa misión de ser testigo del pasado y fuente de sabiduría para los jóvenes y para el porvenir
Otras culturas, por el contrario, sobre todo después de un desarrollo industrial y urbano desordenado, han llevado y siguen llevando a las personas mayoras a unas formas de vida inaceptables de marginalización que son fuente a vez de enormes sufrimientos para ellas mismas y de empobrecimiento espiritual para muchas familias (Familiaris consortio 1979).

II. Una mirada positiva, siendo siempre conscientes de las dificultades

1) En la actitud de la sociedad se nota a menudo el rechazo, o la marginación de las personas mayores:
Os sentís mal comprendidos por este mundo dificilmente comprehensible, e incluso a menudo un poco rechazados. Teneís el sentimiento de que no se os pide vuestra opinión, vuestra colaboración y vuestra presencia, y esto a veces es desgraciadamente cierto. (Munich, 19/11/1980)
Las generaciones de mayores que, en algunos sistemas legislativos y sociales, se ven cada vez más retiradas del circuito de la producción económica, se preguntan - a veces con angustia - sobre el lugar y la función que les reserva este nuevo tipo de sociedad. Esta jubilación precoz, que les es impuesta, ¿ a qué la dedicarán ? La sociedad actual, en su evolución y en sus orientaciones,¿ espera aún algo de sus miembros más mayores, los jubilados ? (A la ONU, 22/07/1982)
La sociedad de hoy debe actuar "para insertar a las personas mayores en nuestra civilización que sufre un inquietante desfase entre su nivel técnico y su nivel ético. En efecto, a las personas mayores les cuesta mucho vivir en un mundo que se ha vuelto insconciente de su dimensión espiritual. Llegan a despreciarse a sí mismos cuando ven que la rentabilidad de los ciudadanos prima sobre todo y que otros recursos de la persona humana son ignorados o menospreciados. (A la ONU, 22/07/1982).
En la medida en que están excluidas del festín de la vida, de la estima, de la presencia y de la mutua ayuda con las jóvenes generaciones o con los adultos que tienen el privilegio de la fuerza y la eficacia, pueden ser considerados como los más pobres. Y no nos podemos acomodar con esta situación, sin contradecir al Evangelio (25 años de Vie Montante, 25/03/1987).

Y el riesgo, cada vez denunciado con más fuerza, de la eutanasia:
Los progresos de las tecnologías al servicio de la salud prolongan la vida, pero no mejoran necesariamente su calidad. Hay que elaborar estrategias de asistencia que tengan en cuenta, en primer lugar, la dignidad de la persona humana y que le ayuden, en la medida de lo posible, a guardar un sentimiento de estima hacia sí misma, a fin de que no se llegue, sintiendo que se es un peso inutil, a desear y a pedir la muerte (Conferencia Pastoral Salud 31/10/1998).
La Iglesia, llamada a tener gestos proféticos en la sociedad, defiende la vida desde su mismo inicio, hasta su fin con la muerte. Sobre todo en lo que se refiere a esta última fase, que a veces se prolonga durante meses y años; lo que crea problemas muy graves - yo lanzo una llamada solemne a la sensibilidad de las familias para que sepan acompañar a sus seres queridos hasta el término de su peregrinación terrestre... (Conferencia Pastoral Salud 31/10/1998).
El respeto que debemos a los mayores me obliga a alzar la voz una vez más contra todas las prácticas que acorten la vida, y que se conocen bajo el nombre de eutanasia (Conferencia Pastoral Salud 31/10/1998).

• No obstante, el Santo Padre subraya también los esfuerzos, los progresos, realizados por la sociedad.
Un estudio sereno de la sociedad contemporánea puede hacernos ver que favorece un nuevo desarrollo de la misión de los mayores en la Iglesia. Hoy son numerosas las personas que conservan una buena salud o que la recuperan con más facilidad que antes... (Audiencia general del 7/09/1994)

Hay que elogiar todas las iniciativas sociales que permitan a las personas mayores seguir manteniéndose en los planos físico e intelectual, y en su vida de relaciones (Carta a las personas mayores, 1999).

2) La vejez conlleva muchas pruebas, debilidades, sufrimientos...
= Sufrimientos físicos, morales, sociales, etc... En Munich, se les nombra de manera poética, relacionándolos con la imagen del otoño:
Lo propio de la vejez no es simplemente un poderoso acorde final, o el sueño sosegado de una vida, sino también tiempo de marchitarse, un tiempo en el cual el mundo puede volverse extraño, la vida un peso, el cuerpo un tormento. (Munich, 19/11/1980).

= En un discurso en Viena, el Papa evoca las situaciones límites y plantea el tema del sentido de las mismas:
Pienso en las distintas formas de envejecimiento que conducen al alejamiento progresivo de todo contacto humano y del entorno; en las personas mayores que ya no consiguen comunicar su sabiduría, su experiencia, que ya no les es posible apreciar los servicios que les son prodigados con amor. Ante estos seres humanos privados de todas las capacidades esenciales, nos preguntamos: ¿ En qué consiste la dignidad del hombre ? etc. (En Viena, 11/09/1983).

Pero ante todo, la vejez es una etapa de la vida: La Iglesia no puede ignorar la etapa de la vejez, con todo lo que conlleva de positivo y de negativo... (Familiaris consortio, n°77).
La Iglesia desea ardientemente que el plan de acción (de la ONU) esté abierto a esta concepción de la vejez, considerada no solamente como un proceso inexorable de degradación biológica o como un periodo separado de las otras estaciones de la existencia, sino como una posible fase del desarrollo natural de la vida de todo ser humano, que representa su término. (A l'ONU, 1982).
La edad avanzada es la coronación de las etapas de la vida. Lleva la cosecha de todo lo que ha sido aprendido y vivido, de todo lo que se ha realizado y alcanzado, de todo lo que se ha sufrido y soportado. (Munich 1980)

etapa con sus riquezas, sus dones que le son propios. El Papa, hablando a la Vie Montante, empleó el término de "carismas del atardecer de la vida": Una etapa que tiene pues su misión y su vocación. Se podrían citar muchísimos textos. Una formula choque: Hermanos y hermanas de las generaciones más mayores, vosotros sois un tesoro para la Iglesia, sois una bendición para el mundo. (Munich, 19/11/1980)

= Para la persona en sí misma
Si bien "la experiencia del envejecimiento es uno de los capítulos más difíciles del gran arte de vivir" (Perth, 30/11/86), también es "un don de Dios para las personas, la familia y la sociedad" (Mensaje para la Jornada de los medios de comunicación social, 1982)
El Santo Padre no duda al decir: "La ancianidad es también un tiempo de gracia" (Jubileo 2000) (y lo afirma por él mismo).
La Iglesia católica da gustosamente su apoyo a los esfuerzos que tiendan a animar a las personas mayores a estudiar con realismo y serenidad el papel que Dios les ha asignado. Con la sabiduría y la experiencia de sus vidas, los mayores han entrado en un periodo de gracias extraordinarias que les ofrece nuevas ocasiones de rezar y de unirse a Dios. Dotados de nuevas fuerzas espirituales, pueden así servir a los demás... (Forum Opera Pia, 05/09/1980)
Dones humanos, espirituales... Nuevo sentido del tiempo, disponibilidad, gratuidad, etc...
En el discurso de Perth, está particularmente bien desarrollada, sobre todo para los más ancianos, la espiritualidad de la vejez: llamada a la reconcialiación - ofrecer nuestros recuerdos al Señor - curación espiritual - nueva actitud ante el tiempo - oración contemplativa - testimonio del valor del ser... (Perth, 30/11/86).
Tenéis una experiencia que compartir, una sabiduría que aportar, una tolerancia que enseñar... ayudar a los mayores de la comunidad humana a hacer de sus últimos años un tiempo de plenitud y de consumación (Perth, 30/11/86)
Los mayores deben ser considerados como "sujetos activos de un período humanamente y espiritualmente fecundo de la existencia humana... cada ser humano es una vida en crecimiento, desde la primera chispa de su existencia hasta su último suspiro (Christi fideles laici n°48).
Como todo carisma, estos dones de la persona mayor están al servicio de los demás, familia, sociedad, Iglesia...

= Insistencia en el sitio y el papel en la familia, que debe seguir siendo el sitio normal de vivir, donde guardar estrechos lazos, en beneficio de todas las generaciones:
... es cierto que, siguiendo entre los suyos, las personas mayores pueden hacer que ellos se beneficien, con el oportunismo y la discreción requeridos, del cariño y de la sabiduría, de la comprensión y de la indulgencia, de los consejos y del consuelo, de la fe y de la oración, que son, la mayoría de las veces, los caristas del atardecer de la vida. Y comportándose así, contribuyen también a dignificar, sobre todo por sus ejemplos, comportamientos a menudo hoy devaluados, tales como la escucha, el olvido de uno mismo, la serenidad, el don gratuito, la interiorización, la alegría discreta y radiante... ...La presencia habitual o esporádica de los mayores en medio de los suyos es a menudo un precioso punto de unión entre generaciones obligatoriamente diversas y complementarias...; este estrechamiento de la vida familiar,... puede ser una fuente de equilibrio y de vitalidad, de humanidad y de espiritualidad para esta célula fundamental de toda sociedad (A la ONU, 22/07/1982).
Y, citando a Pablo VI: "Los mayores poseen a menudo el carisma de llenar los abismos entre generaciones antes de que se abran; ¿ cuantos niños han encontrado comprensión y amor en los ojos, en las palabras y en las caricias de los mayores ? (Forum Opera Pia, 05/09/1980, y en otros documentos).

= En relación con la sociedad:
La sociedad se empobrece alejando a las generaciones mayores.
Asimismo, el tiempo de la vejez tiene que jugar su papel en este proceso de madurez progresiva del ser humano en marcha hacia la eternidad. De esta madurez se beneficiará todo el grupo social al que pertenezca la persona mayor.
... guardianes de la memoria colectiva, y por esta razón, interpretes privilegiados del conjunto de valores y de ideales comunes que rigen y guian la convivencia social. Excluirlos es, en nombre de una modernidad sin historia, rechazar el pasado donde se arraiga el presente (Carta a los Mayores, 01/10/1999).
La sociedad civil siempre ha confiado al consejo de personas de gran madurez la estabilidad del orden social. En el marco de las reformas necesarias, los mayores representan todavía hoy el elemento de equilibrio para la edificación de la vida común, que avanza y se renueva, no gracias a experiencias desastrosas, sino con prudencia y gradualmente. (Mensaje para la Jornada de los medios de comunicación social, 1982)
Los mayores son necesarios a la sociedad por muchos aspectos: por lo que "hacen" (voluntariado, experiencia, ayuda mutua, etc...), pero también por lo que son y por los valores que testimonian:
Proclamar la misión de los mayores, y en consecuencia promover el papel que les es propio en la familia humana, es una tarea de gran importancia. Las personas mayores están destinadas a formar parte de la escena social, su misma existencia da una visión de la creación de Dios y del funcionamiento de la sociedad. La vida de los mayores ayuda a clarificar la escala de valores humanos; muestra la continuidad de las generaciones y es una prueba maravillosa de la interdepencia del Pueblo de Dios. (Forum Opera Pia, 05/09/1980)
La Iglesia os necesita, pero la sociedad civil también os necesita. Sabed emplear generosamente el tiempo de que disponéis y los talentos que Dios os ha dado, abriéndoos a la ayuda y al sostén de los demás. (Jubileo 2000)
Tenéis, - tenemos, ya que yo mismo pertenezco a vuestra edad - una contribución específica que aportar al desarrollo de una auténtica cultura de la vida, testimoniando que cada momento de la existencia es un don de Dios y que todo tiempo de la vida humana tiene sus riquezas específicas que hay que poner a disposición de todos. (Jubileo 2000)
En un mundo como el de hoy, donde la fuerza y el poder son a menudo elevados a la categoria de mitos, tenéis por misión testimoniar los valores que cuentan verdaderamente, más allá de las apariencias... (Jubileo 2000).
Incluso por sus limitaciones y su debilidad:
"los aspectos débiles de la humanidad, ligados de manera visible a la vejez, constituyen entonces una llamada a la interdepencia y a la necesaria solidaridad que unen entre sí a las generaciones, porque cada uno tiene necesidad del otro y se enriquece de los dones y de los carismas de los demás" (Carta a los Mayores, 01/01/1999).

= Para la Iglesia:
La tercera edad es capaz de enriquecer al mundo con su oración y sus consejos: su presencia enriquece el hogar; su inmensa capacidad de evangelizar por la palabra, el ejemplo y las actividades eminentemente adaptadas a los dones de los mayores, es una fuerza para la Iglesia de Dios, fuerza que aún no se acaba totalmente de entender o está insuficientemente empleada (Forum Opera Pia, 05/09/1980)
En nuestros días, el aumento del número de mayores en diferentes países del mundo y la jubilación anticipada, abren nuevos espacios al trabajo apostólico de los mayores (Christi fideles laici n°48).

III. Sentido cristiano del envejecimiento

A menudo se evocan las grandes figuras bíblicas, los textos del Antiguo y del Nuevo Testamento, esclarecedores sobre el sentido, el valor, los dones, la misión de los mayores...
Don de Dios, por el que tenemos que dar gracias:
Incluso la vejez es un don por el que tenemos que dar gracias, un don para la persona en sí, un don para la sociedad y para la Iglesia. La vida siempre es un gran don. Tanto más, para los fieles discipulos de Cristo, se puede hablar de un carisma especial acordado a la persona mayor para utilizar de manera adecuada sus talentos y sus fuerzas físicas, para su alegría propia y para el bien del prójimo. (Audiencia general del 7/09/1994)
"El don de la vida, a pesar de las penas y de las contrariedades que presenta, es demasido hermoso y demasido valioso para que podamos cansarnos de él" (Carta a los Mayores, 01/10/1999).
Don y responsabilidades (cf. todo lo que se ha dicho de los carismas a poner en práctica).

IV. Exigencias para la sociedad

Se puede afirmar que la manera en que una civilización asume la ancianidad y la muerte como un elemento constitutivo de la vida, y la manera en que ayuda a sus miembros mayores a vivir su propia muerte, son un criterio decisivo del respeto que dicha civilización tiene al hombre (A la ONU, 22/07/1982).
La Santa Sede se une a las recomendaciones referentes al respeto y al reconocimiento del lugar y del papel propios de los mayores en el desarrollo de la sociedad. Subraya que la politica dirigida a garantizar la salud, el bienestar y la seguridad de las personas mayores no debería limitarse unicamente a la asistencia técnica y económica. Debería estimular a cada uno a descubrir y a valorar el papel de protagonistas de los mayores en la comunidad social, donde deben poder ser apreciadas como partes integrantes de la sociedad y agentes de su desarrollo. Las formas de ayuda que los mayores pueden aportar tanto a los hogares de los jovenes como a los otros miembros de su familia, su contribución voluntaria de tiempo, de especial competencia y de energías personales, en muchos campos de interés y de actividades de la comunidad, son de gran valor para toda la sociedad. (Mons. Schotte a la Conferencia Internacional de las Naciones Unidas sobre la Población, en Mexico, 08/08/1984).
Solo el esfuerzo solidario de todos garantizará a los mayores el reconocimiento - al que tienen derecho - de su presencia activa en la sociedad. Si bien, por su dimensión, el problema de la valorización de la tercera edad es un problema moderno, es muy antigua la intuición de la legitimidad del deseo de las personas mayores de seguir estando insertas de manera constructiva, no solamente en la vida familiar, sino también en la vida individual y asociativa. (Conferencia "Longevidad y calidad de vida" 11/11/1988).
Es un verdadero desafío que se plantea a la sociedad (...) Las personas mayores deben ser llamadas a participar, ellas también, en esta labor, ya que, sin embargo, solo se les considera como destinatarios de actuaciones asistenciales...
La persona mayor no debe ser vista solamente como objeto de atención, de solicitud y de servicio. Ella también tiene una preciosa contribución que hacer a la vida...
La relación familia-personas mayores debe ser vista como una relación en la que se da y se recibe...
En esta perspectiva es donde la sociedad debe redescubrir la solidaridad entre las generaciones:
debe redescubrir el sentido y el significado de la vejez en una cultura demasiado dominada por el mito de la productividad y de la eficacia física. (Conferencia Pastoral de la Salud 31/10/1998).
A medida que, con el aumento de esperanza de vida, el número de personas mayores aumente, será cada vez más urgente promover esta cultura de una vejez acogida y valorizada, y no relegada al margen de la sociedad. (Carta Pastoral Sanitaria 31/10/1998).
Hay todavía mucho que hacer para tomar más conciencia de las exigencias de las personas mayores, para ayudarlas a expresar sus capacidades al máximo, para facilitarles su inserción activa en la vida de la Iglesia, sobre todo para hacer que su dignidad de personas sea siempre y en todas partes respetada y valorizada. (Jubileo 2000).
En particular, se favorecen las asociaciones de personas mayores:
Un servicio que la sociedad puede todavía dar a las generaciones de mayores, es fomentar la creación, si hay lugar, de asociaciones de personas mayores, y sostener las que ya existen... Tales asociaciones necesitan ser reconocidas por los responsables de la sociedad como una expresión legítima de la voz de los mayores y, entre ellos, de aquellos que son los más desheredados. Finalmente, pienso en el papel que los medios de comunicación social, en particular la televisión y la radio, podrían y deberían jugar, para difundir una imagen más justa y renovada de la edad avanzada de la vida, de su contribución positiva a la vitalidad y al equilibrio de la sociedad. (A la ONU, 22/07/1982)

V. Compromisos para la Iglesia, para la Pastoral

La Iglesia tiene que desarrollar una pastoral de la tercera edad en la que se insista en el papel creador de las personas mayores, de la enfermedad, de las desventajas parciales, sobre la reconciliación entre las generaciones; sobre el valor de cada vida que no se termina aquí pero que se abre a la resurrección y a la Vida eterna. Se realizará así una obra eclesial y se hará un gran servicio a la sociedad, aclarando la escala de tantos de estos valores humanos. (Valencia. 08/11/1982).
Es necesario que la acción pastoral de la Iglesia estimule a cada uno a descubrir y a valorizar el papel de los mayores en la comunidad civil y eclesial, y en particular en la familia. (Familiaris consortio, nº 27)
A las personas mayores que a menudo, tan injustamente, se les considera como seres inútiles, cuando no como un peso insoportable, les recuerdo que la Iglesia pide y espera de ellas que continuen su misión apostólica y misionera, misión que no solamente es una tarea posible y un deber, también a esa edad, pero que, a esa edad precisamente, toma una forma espécifica y original (Christifideles laici, nº 48).
Las condiciones concretas de esta pastoral positiva de la tercera edad están muy bien analizadas, aclaradas, según las diferentes necesidades y expectativas de las personas mayores, en el Documento del Consejo Pontificio para los Laicos.

Algunas citaciones que nos mueven a profundizar más:
Las sociedades humanas serán mejores si saben beneficiarse de los carismas de la vejez.
La Iglesia es el lugar donde las diversas generaciones están llamadas a participar en el proyecto de amor de Dios, en una relación de intercambio recíproco de los dones que cada uno posee por la gracia del Espíritu Santo. Un intercambio en cuyo seno las personas mayores son portadoras de valores religiosos y morales que representan un rico patrimonio espiritual para la vida de las comunidades cristianas, de las familias y del mundo.
Es deber de la Iglesia
anunciar a las personas mayores la Buena Nueva de Jesús que se revela en ellas como Él se reveló a Simeón y Ana.... es deber de la Iglesia ofrecer a las personas mayores la posibilidad de encontrarse con Cristo... Es deber de la Iglesia hacer tomar viva conciencia a las personas mayores de que a ellas también les corresponde el transmitir al mundo el Evangelio de Cristo...
Son testigos privilegiados - para la comunidad humana y cristiana - de la fidelidad de Dios.
Espiritualidad propia de su edad, la
espiritualidad del continuo renacer de que habla Jesús al anciano Nicodemo.

Algunos grandes ejes de esta pastoral
"Repensar la pastoral de los mayores como un espacio abierto a su acción y a su colaboración" (Consejo Pontificio de los Laicos)
Cada persona es única, con sus necesidades, sus expectativas, su historia, sus dones, su vocación propia: la pastoral debe tenerlo en cuenta. Asimismo debe diferenciar jóvenes jubilados, más mayores, edad avanzada, etc...
No solamente beneficiarios, sino protagonistas:
La aportación de las personas mayores a la pastoral es indispensable. (C.P.L.)
Evangelizar o re-evangelizar también esta edad - catequesis, formación permanente, etc...
Una pastoral que concierne a los diferentes sectores de la pastoral especializada (pastoral familiar, pastoral de la salud, etc...)
Ya es tiempo de empezar a actuar en favor de un cambio efectivo de mentalidad en lo que a las personas mayores se refiere, encaminado a devolverles el sitio que les corresponde en el seno de la comunidad humana.